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No
veo razón en contrario que pueda considerar impropio de estas fechas el
hablar, o bien sea solo mentar, el término
kalendas, que de
uso ordinario en latín definía sencillamente el "primer día" de cada
mes, y que está en el origen de nuestra palabra calendario, así
como también, por transmisión semántica sutil, en el verbo
intercalar. De
kalendas martias,
en vulgar román paladino "primer día del mes de marzo", dicen los que
han intentado explicaciones bienintencionadas, derivaría el término que
hoy nos ha quedado para referir una costumbre: (LAS)
MARZAS.
Pero dejemos a un lado esto, no desvelemos ciencia... y por cero
euros con veinticinco céntimos de cultura, díganos querido
lector-marcero, ¿qué entiende Internet por "marzas"?
No sabe, no contesta el primero. Confiesa no haber hecho consulta un
segundo, envolviendo su tiempo en duda con cierto aire remolón. Por fin
un tercero discreto pero con voz de tenor segundo dice:
UNA.-
Con ingrediente de harina, huevo,
azúcar, gotas de anís y confeti, en Carrión (Castilla y León), procesan
de manera artesana y resultado creativo un postre llamado MARZAS que a
ese nombre responde.
DOS.-
Viene de Lanestosa, comarca verde de
Encartaciones, Vizcaya para más señas. La informante refiere el cantar
de una copla de agrupaciones de jóvenes adolescentes que antes salían a
pedir el Sábado de Gloria y ahora se "ciñen" el Domingo de Resurrección,
con la tonada usada en el canto de las Marzas.
TRES.-
De Espinosa en Burgos nos llega a su vez la
información de costumbre inmemorial. Difícil es encontrar la raíz de las
mentadas celebraciones, relacionadas dicen, con rondas de época romana
con motivo del comienzo del año, anunciando la venida del primer mes
dedicado a un dios de la agricultura (aquí el saber de Julio Caro
Baroja). Se menciona la zona de Lerma, de Aranda y Roa, sur de Burgos,
como lugar en que se conserva este canto.
Y
CUATRO.- Informantes en esta ocasión
Isabel y Luisa Goig en "Páginas de Etnología" hablando de las Marzas de
Espejón en Soria. De ellas dicen que como tradición llegan allí de
Cantabria según algunos estudiosos, y se afianzan en Burgos y la parte
limítrofe de la provincia hermana. Fiesta de mozos, "machista
totalmente" según ellos, que divididos en dos grupos y separados,
cantan, como cada año desde que tienen memoria, anticipo de la
primavera, en la noche del 28 de febrero, las MARZAS. Cuatro apartados
contienen. En el primero piden permiso a la autoridad. Sigue una
enumeración de ocho de los doce meses del año. Se introduce en tercer
lugar un tema que nada tiene que ver con el resto de la composición
popular, tal vez dos romances distintos unidos por la costumbre y la
necesidad de dar cuerpo a la marza. Y finaliza con la petición de la
gallofa.
Tiempo es. Suena la campana...
Cuatro respuestas a cero veinticinco euros. Eso hace un total de un
euro, en la Europa unificada.
¡Que comience de verdad las MARZAS dos mil cuatro, esa Ronda
Altamirana!
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