| TERCER DISCO
(2000):
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Con
este tercer disco (grabado en el año 2000), el Coro Ronda Altamira de
Santander desearía poner énfasis en un aspecto que considera digno de
interés y que tiene como fundamento la apreciación de un cierto
sincretismo conceptual cuando nos referimos a esta costumbre marcera,
bajo cuya denominación se han acogido manifestaciones diversas de
nuestra cultura popular tradicional (nos referimos a Los Reyes, Las
Pascuas, Los Sacramentos, Los Mandamientos, Los Aguinaldos, Las Marzas [Rutonas]...,
que de una u otra forma han sido relacionadas y vinculadas con esta
costumbre ancestral de las Marzas). En este CD presentamos los
siguientes títulos: |
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1.-
Ocho mozos
2.- Marzo Florido
3.- La zambomba
4.- Los Sacramentos
5.- Los Mandamientos
6.- Las Pascuas
7.- Marzo Florido (Nobel Sámano)
8.- En Belén ciudad sagrada
9.- Cuando por el Oriente
10.- A esta casa honrada
11.- A los de esta casa |
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Ocho mozos:

Interpretada en tono más alto por
el Coro Ronda Altamira de Santander, esta Marza, que aparece con el
número ocho del libro cuarto del Cancionero de Sixto Córdoba, es un
ejemplo más de marza tradicional, cuyos versos recogen algunos aspectos
descriptivos de la costumbre.
No tenemos constancia de que se conserve cantado en la actualidad,
en ningún rincón de Cantabria, este fragmento marcero. No obstante la
intención de nuestro grupo es hacer aflorar ciertas melodías de nuestra
tradición que permanecen en silencio en pentagramas, con el fin de
posibilitar material de referencia. |
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Marzo florido: 
Aunque el Coro Ronda Altamira
inicia la actividad marcera en Santander el año de su creación (1981),
no incorpora esta MARZA hasta el año 1984, manteniéndola como su marza
mayor desde entonces, buscando en ella su identidad, matizando así el
carácter peculiar de la agrupación.
En su composición se tuvieron en cuenta las aportaciones siguientes:
- La Marza recogida por Sixto Córdoba
y Oña con el número nueve en el libro cuarto de su Cancionero, cuyo
fragmento melódico y texto se convierten en el argumento central de la
ronda.
- La Marza número veintidós también
del Cancionero de Sixto, como elemento narrativo y tema de uno de los
dos coros, el representado en la ronda por barítonos y bajos.
- La Marza número seis del Cancionero
de Calleja, recogida posteriormente también por Sixto Córdoba (Libro
cuarto), y de cuya letra utilizamos parte, sirviendo de elemento
narrativo: y tema del coro segundo representado en la ronda por los
tenores primeros y segundos. |
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La
Zambomba: 
Fugaz ejemplo de "marza rutona",
siguiendo la denominación de Cancio y García-Lomas, es este guiño
melódico recogido por Sixto Córdoba y Oña con el número veinticinco en
el libro cuarto de su Cancionero, cuya simplicidad en música y letra
conecta con la sensibilidad popular. La interpretación que el Coro Ronda
Altamira realiza está dos tonos más alta que la versión recogida por
Sixto Córdoba y Oña. |
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Los Sacramentos: 
El primero en mencionar los
Sacramentos de Amor es Demetrio Duque y Merino, 1897, con las
referencias siguientes: "Por si
algún folk-loorista gustase de conocer estas coplas de los Sacramentos
de Amor, hélas aquí, como las oí, y aún las canté yo de muchacho, en las
pocas marzas que el colegio y la Universidad me permitieron pasar en mi
tierra".
Ofrece un ejemplo de Sacramentos, y sigue, refiriéndose a la última
estrofa: "Esta última copla tenía una variante menos acomodada a los
Sacramentos que al negocio marzal hecha por alguno no tan dispuesto a
disputar a ningún padre el amor y la mano de su hija como a ir derecho
al asunto principal de pedir marzas. /.../ Les he oído también con otras
variantes, que sería largo reproducir".
Posteriormente aportan también testimonios de Sacramentos, entre
otros: el Cancionero de Calleja, nº 5, (el primer ejemplo musicado),
Adriano García-Lomas y Jesús Cancio, uno con el título "Letanías o
Sacramentos de Amor", de los que dicen: "Tanto la música - que puede
verse en la obra Cantos de la Montaña del maestro Calleja - como
la letra, tienen algunas variantes pero no modifican la esencia
folklórica de la citada".
José María Cossío y Tomás Maza Solano recogen dos ejemplos de
Sacramentos de Cuaresma (Lantuneo y Campóo de Ebro) y tres de
Sacramentos de Amor (Santiurde de Toranzo, Lantueno y Bustamante de
Campóo de Suso).
El ejemplo aportado por el Coro Ronda Altamira en esta ocasión son
los Sacramentos de Amor del pueblo de Camino, aprendidos de viva voz de
Emiliano García González, componente en la actualidad de la agrupación.
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Los Mandamientos:
El
último día del año el inconfundible redoble de tambor convoca a media
tarde a todos los mozos solteros de la sociedad de los tres barrios de
Piasca: La Carrá, Barrio Medio y Labarejo, y los de la aldea de Aceñaba
de Arriba, incluidos los novatos, una vez obtenida la autorización de
los padres por parte del presidente. A punto grandes sacos para recoger
las viandas, garbanzos, cecina, chorizos, tocino, morcillas, hogazas de
pan, y cartera para el dinero: el aguinaldo.
Entre relinchíos y redobles se hace el recorrido. Se llega a las
casas. El presidente se adelanta y con respeto y voz recia saluda: "¡Ave
María Purísima! Aguinalderos somos, cantamos, rezamos ¿o qué hacemos?",
a lo que responde generalmente: "cantad, cantad". Y si alguna desgracia
ha visitado aquel hogar durante aquel año: "¡Rezad, hijos rezad!", a lo
que responde con un "Padre Nuestro" respetuoso. En el primer caso
entonan con voz recia y al unísono "Buenos años, años buenos vengan
ellos", encargándose del recitado de los Mandamientos las voces más
igualadas siguiendo la puesta a punto realizada en el ensayo de algunas
tardes anteriores. Así se va alternando hasta el final, de no ser
interrumpidos por el dueño de la casa que les invita a tomar algo.
Cuando los Mandamientos no se cantan todos, se concluyen con la estrofa
"Alto alto caballero"... se recogen los aguinaldos, se lanza un "¡viva!"
al dueño de la casa y a la familia y se continúa el recorrido.
En Piasca y Aceñaba de Arriba, así como en Liébana en general, la
costumbre de Las Marzas no se ha conocido con tal nombre, relacionando
el canto de Los Mandamientos con los aguinaldos. La necesidad de la
recogida de material para poder desarrollar estudios comparativos nos ha
llevado a incluir estos Mandamientos en esta grabación.
Demetrio Duque y Merino en marzo de 1900 en El Eco Montañés
decía en aquella ocasión a propósito de los "Mandamientos Marceros":
"Marceros porque los cantan
en Marzo y para pedir las marzas los mozos de algunos lugares de estos
alrededores (Matamorosa). /.../ Son unas coplas rimadas que andan de
boca en boca, llenas de incorrecciones y faltas de métrica y, a veces,
hasta de sentido; pero que restauradas, como se las he oído al que '
mejor las sabe ' , no resultan más vulgares ni prosaicas que otras de su
laya, ni aún de algunas de las impresas en devocionarios. Estas no sé yo
que hayan sido impresas nunca, como no he podido dar tampoco con el
motivo por el cuál las cantan para pedir las marzas... aunque se tome,
como uno de tantos, el de agradar al cura..."
Nemesio Otaño por su parte, en la conferencia que ofreció en el
Teatro Principal de Santander el 19 de abril de 1914, publicada en 1915,
transcribirá un ejemplo de Mandamientos de Liébana, sobre cuya 'sobría
melodía' llama la atención de los concurrentes, indicando que "los
Mandamientos se clasifican justamente en el Folk-lore montañés entre los
cantos de Marzas", y pone como autoridad a Duque y Merino. |
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Las Pascuas: 
Encontramos como primer informante de Las Pascuas a Manuel Sáinz de los
Terreros (Rozas, Soba), en su obra El muy leal valle de Soba,
1893, de las que dice son "Menos antiguas y menos generalizadas que las
Marzas / y / que han tomado de / estas / varias estrofas. Se cantan el
Sábado Santo por los jóvenes o los jóvenes del pueblo, en este último
caso, vestidas de blanco con prendidos y cintas de colores y acompañadas
de algunos "ramasqueros" y "galanes".
Las recogidas por Sáinz de los Terreros no tienen nada que ver en su
letra con las ofrecidas aquí y que nos han sido transmitidas de la
tradición cantada en nuestros días.
Sixto Cordova y Oña, sin embargo, recoge en el nº 10 de su libro IV,
bajo el título "Marzo Florecido", cuatro versos de una marza con
transcripción musical, que reproduce casi exactamente la que ofrecemos
en la grabación, excepto en su modulación final, y que él presenta como
marza de Ampuero. |
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Marzo Florido (Nobel
Sámano):

Como única concesión en este trabajo a
una aportación de actualidad en relación con las MARZAS, este
ejemplo de marza de autor.
El inicio de la obra:
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Marzo florido
eres bienvenido
Marzo florido eres bienvenido
Entre las rosas tú la más hermosa
Marzo florido eres bienvenido
Marzo de amores, de luz y colores
Marzo florido eres bienvenido |
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propone un
mosaico lírico-tonal con alusión al mes de marzo y a la mujer,
temas recurrentes en la marza tradicional.
Una tímida alusión a la danza se apunta en el ritmo que
acompaña a los versos: |
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A
esta casa honrada
Señores llegamos
Si nos dan licencia
Las marzas cantamos |
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Este ritmo da paso a una
sugerencia de plegaria en el unísono y octava de los versos: |
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O
las cantaremos
o las rezaremos
mas con su licencia
cantarlas queremos |
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Vuelta a la insinuación
del ritmo de baile en: |
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Y
con estas voces
tengan santas noches
y con estas cantas
tengan noches santas |
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que se resuelve de nuevo
en una vuelta a los armónicos insinuando la plegaria: |
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Quédense con Dios
vivan muchos años
y también nosotros
los que aquí cantamos
que las cantaremos
o las rezaremos
mas con su licencia
cantarlas queremos |
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Bienvenida al mes de
marzo, insinuación a la danza, ambiente de plegaria, insistencia
en la danza y remanso armónico de plegaria, dan paso a la
propuesta melódica tradicional de la marza, al unísono y en
octava de barítonos y bajos, con armonización a cuatro voces en
sus dos últimas estrofas: |
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A
cantar las marzas venimos alegres
venimos alegres
Ni es descortesía ni es desobediencia
ni es desobediencia
En casa de nobles cantar sin licencia
cantar sin licencia
Si nos dan licencia señor cantaremos
señor cantaremos
Con mucha prudencia las marzas diremos
las marzas diremos |
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Una boca
cerrada, repetición musical de esta última propuesta, acompaña
sugerente al recitado de la
MARZA MARINERA ROMANCEADA,
ejemplo único recogido por Adriano García-Lomas y Jesús Cancio
en su obra Del solar y de la raza. |
| La obra
concluye con el mismo mosaico lírico y tonal del principio dando
unidad a la composición. |
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En
Belén cuidad sagrada:

El Coro Ronda Altamira acompaña en esta
versión de Marzas de Reyes a los marceros de Liencres. Esta versión
quedó recogida también en el disco anterior de la agrupación, titulado
"Salve Marinera y Navidad en Cantabria". |
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Cuando por el Oriente:

Emilio Cortiguera, en su artículo
"Contribución al estudio de la música popular", publicado en el
Cancionero de Calleja, recoge texto completo de lo que él denomina
Marzas del Valle de Piélagos, aclarando que |
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"Marzas son aunque se
cantan el día 6 de enero y que se titulan los Reyes" |
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El propio Calleja armoniza
sobre acompañamiento de piano la primera estrofa de estos Reyes en
el nº7, aunque la melodía no se corresponde con la interpretada en
la grabación por el Coro Ronda Altamira y que éste toma de la
presentada por Sixto Córdova y Oña en su cancionero, de su versión
íntegra transcrita en su Libro 1, sección décima "Villancicos
Populares", canto del que dice en su Libro IV |
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"se usó como marzas en
Cayón hacia el 1870" |
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También presentan una versión
con transcripción musical Adriano García Lomas y Jesús Cancio, cuya
melodía es distinta de la aparecida en el Cancionero de Calleja y de
la que presenta Sixto Córdova y Oña, pero cuyo texto difiere en poco
del presentado por Emilio Cortiguera en el cancionero de Calleja y
del presentado por Sixto Córdova en el suyo. |
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A esta casa honrada:
Hasta nuestros días se han
reunido los marceros de Matienzo a cantar las marzas. Se comenta que
en Cubillas se han cantado las de Marzo, en la Secada las de Reyes y
en la Vega, las Marzas de la última noche del año.
Estas últimas forman parte del contenido de nuestro disco y
casete. Se grabaron en la Iglesia parroquial de San Martín de
Matienzo, el sábado día 30 de diciembre de 2000, acompañando el
Ronda Altamira a los marceros del pueblo.
A diferencia de los Mandamientos de Piasca y Aceñaba de la misma
época del año, que no recibe la denominación de Marza (al igual que
en el resto de Liébana), en Matienzo esta denominación parece de uso
común.
Merece la pena al respecto traer a nuestra consideración las
palabras de Demetrio Duque y Merino en su artículo "De las marzas",
Cancionero de Calleja de 1901:
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"La ronda
y cantar de Las Marzas /.../ Hay quien objeta con el
hecho de que en ciertos valles y lugares de nuestra
Montaña hacen la ronda los 'marzantes' la Nochebuena, y
en otros la última noche del año. Pero, aparte el
palmario anacronismo de 'marcear' en Diciembre, el caso
puede explicarse fácilmente teniendo en cuenta que, como
de pedir se trata también en ambas prácticas, y no es
este el solo carácter que las presta parecido, han
podido confundirse la de las 'marzas' con la de los
'aguinaldos': costumbre esta tomada de los romanos y
generalizada en toda España como en otras naciones; y a
la que aquí, por los que tal vez, la confundieron en la
Montaña, se le dio el mismo nombre que a la otra, acaso
más antigua, más característica, más nuestra.
Los aguinaldos suelen pedirse y darse, según localidades
y categorías de las personas, por Nochebuena, por Año
Nuevo y por Reyes". |
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A los de esta casa:

Adriano García-Lomas y Jesús Cancio, en
su obra Del Solar y de la Raza, tomo segundo, capítulo VII,
son los primeros en incluir "como complemento folklórico interesante
las denominadas (marzas) 'rutonas' que no citaron nuestros
costumbristas".
El ejemplo que ofrece el Coro Ronda Altamira en esta marza
rutona coincide en su fraseo melódico con el recogido en el
Cancionero de Calleja de 1901.
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A los de
esta casa solo les queremos, solo les queremos, que
sarna perruna les cubra los huesos, les cubra los
huesos. |
Sixto Córdova y Oña, por su
parte, recoge esta misma marza, transcribiéndola en un tono más
baja, como proveniente de Torrelavega, y añadiendo tres estrofas
más. Una primera acompañando a la marza rutona en pentagrama:
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A los de
esta casa solo les queremos
solo les queremos
que todas las brujas les chupen los huesos
les chupen los huesos
Aclarando para los restantes que "si reciben aguinaldos
cantan":
A los de esta casa solo les queremos solo les queremos
Dichas y alegrías salud y dinero salud y dinero
A los de esta casa Dios les de victoria
Dios les de victoria
En la tierra paz y en el cielo gloria
y en el cielo gloria. |
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MÁS |
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